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HISTORIAE

Entrevista a Tom Holland

Fotografía de Tom Holland tomada el día de la entrevista

Hoy tenemos el gran placer de contar en esta sección de entrevistas con uno de los divulgadores históricos de la Antigüedad más importantes de la actualidad. Tom Holland, bienvenido a la web Historiae.

Gracias, es también un honor para mí y un placer.

Antes de nada, quería empezar esta entrevista mostrándole mi admiración por su abrumadora trayectoria profesional. Es autor de más de una decena de libros, entre ensayos históricos y novelas, muchos de los cuales se han convertido en bestsellers y han obtenido importantes reconocimientos. Entre ellos se encuentran obras tan aclamadas como Rubicón (Ático Historia, 2016), finalista del premio Samuel Johnson y ganador del premio Hessell-Tiltman de Historia, o Fuego persa (Ático Historia, 2017), ganador del premio Runciman de la Liga Anglohelénica. Además, colabora con la Biblioteca Británica, es el presentador de un programa de radio para la BBC, ha publicado una traducción de Heródoto y varias biografías y ha presentado documentales para varios canales de televisión. ¿Cómo se compagina todo este trabajo?

Normalmente me centro en un gran libro que me lleva tres o cuatro años de trabajo. Sin embargo, entre medias siempre procuro tener un proyecto más pequeño, como un libro más corto, una biografía, una traducción. Esta es la forma que tengo de organizar mi agenda, de modo que el último libro al que me he dedicado ha sido Dominio. Es lo que me gusta y me hace sentir orgulloso.

Ahora está en España para promocionar Dominio. Una nueva historia del cristianismo (2020), la primera edición en español de su nuevo éxito Dominion. The making of the Western Mind (2019). ¿Qué le ha llevado a querer hacer una historia cultural del cristianismo?

Normalmente la gente sí que entiende que cuando los escritores trabajan en una novela recogen sus experiencias personales. De alguna manera, Dominio también ha recogido las mías desde la infancia y ha sido influenciada por mi carrera como historiador. Cuando empecé a escribir libros históricos me centré en el mundo clásico grecorromano, pero, cuanto más escribía sobre ello, más ajeno y distante de mí me parecía, porque ese mundo no se parecía en absoluto al nuestro. En ese momento, me pregunté qué es lo que ha cambiado, por qué el mundo occidental moderno es como es, tan diferente al mundo clásico. Para mí, escribir Dominio ha sido como cuando tienes un picor en la espada que no sabes dónde está, pero, cuando lo encuentras y te rascas, resulta que es una sensación magnífica. Escribirlo me ha permitido llegar a la conclusión de que el cristianismo es lo que ha cambiado la historia occidental de una forma muy profunda. Este libro es un intento de explicar esa tesis, ese descubrimiento, de desvelar por qué Occidente es como es y por qué yo mismo soy como soy.

Portada de "Dominio", la nueva obra de Tom Holland
Portada de «Dominio», la nueva obra de Tom Holland

En Dominio, aborda veintiún momentos trascendentales de la historia occidental para intentar explicar por qué somos como somos y pensamos del modo en que pensamos, influidos consciente o inconscientemente por los valores transmitidos por el cristianismo. ¿Qué diría usted que tienen en común estos acontecimientos concretos para haber sido los elegidos para su obra?

El subtítulo de mi obra en español, «Una nueva historia del cristianismo», es así, pero también es una explicación de qué es lo que ha hecho que el cristianismo tenga una influencia tan radical en nuestro mundo. Cada uno de estos capítulos los he elegido para ilustrar precisamente cómo el cristianismo ha transformado por completo nuestro mundo y nuestra sociedad. Un tema como este es muy amplio, así que tenía que establecer algún orden, así que me fijé en los números simbólicos del cristianismo y su cosmogonía. Uno de ellos es el tres, presente en la Trinidad, o el siete, que representa los pecados capitales o los sacramentos. Asimismo, cada capítulo empieza con una historia porque quería homenajear la gran narrativa del cristianismo, factor fundamental y decisivo a la hora de entender su expansión mundial a lo largo de la Historia. El mayor contador de historias del cristianismo fue Jesús, ya que sus parábolas forman parte del núcleo cristiano, así que este es mi pequeño homenaje a él y todo lo que construyó.

Tal y como expresa en su libro, el cristianismo es el legado más influyente de la Antigüedad y su surgimiento supuso la revolución más radical de la historia occidental. ¿Cuál cree usted que fue el motivo por el que tuvo tanto éxito en sus primeros siglos de vida, antes de que se adoptara como religión oficial del Imperio Romano?

Podemos pensar que el Imperio Romano es como cuando estamos haciendo un experimento en el laboratorio y tenemos varios elementos químicos por separado. Cuando llegó el cristianismo es como si mezcláramos todos estos elementos; el resultado es una inmensa cantidad de gente diferente unida en una estructura imperial única, generando así una chispa de electricidad que no se había visto hasta entonces. Trescientos años después de la muerte de Cristo, un sabio dijo que era necesario usar el imperio para extender el mensaje de Dios y así fue.

A pesar de todo lo ocurrido no solo en Europa sino en todo el mundo a lo largo de sus dos mil años de existencia, el cristianismo ha sabido expandirse hasta convertirse a día de hoy en la mayor religión del planeta, agrupando aproximadamente a un tercio de la Humanidad. ¿Cuáles cree usted que son las claves históricas que pueden explicar su supervivencia y su expansión a lo largo de tantos siglos?

Por una parte, el éxito del cristianismo se debe a que ofrece a los ricos y poderosos el sentirse identificados con un mortal que es al mismo tiempo un dios, lo que atrajo, entre otros, al emperador romano Constantino y a otros grandes líderes cristianos de la Historia. Por otra parte, la idea transmitida de que todos los seres humanos tenemos una dignidad es lo que atraía a los más pobres y marginados de la sociedad. Las enseñanzas cristianas de que todo el mundo es igual porque todos hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios es clave para entender su expansión. Jesús les dijo a sus discípulos «coged mi mensaje y extendedlo hasta los confines de la Tierra», y eso fue lo que hicieron. No obstante, este mensaje universal también ha sido la causa de que se creen estas tensiones y ambivalencias a lo largo de la Historia, generando las Cruzadas, las guerras de religión de los siglos XVI y XVII, la Inquisición… En este sentido, la historia del cristianismo también es la historia de la respuesta a la pregunta de qué hacer con la gente que no comparte nuestra fe, cómo tratar a la gente que no quiere incluirse en este mensaje de igualdad universal.

Fotografía de Tom Holland tomada el día de la entrevista
Fotografía de Tom Holland tomada el día de la entrevista

En el mundo actual en el que vivimos, donde la revolución científica y tecnológica es cada vez más acelerada y las nuevas generaciones cada vez son más ateas, ¿cree que la resiliencia del dogma del cristianismo puede verse amenazada?

Sí. Principalmente, creo que hay dos avances científicos y tecnológicos que pueden suponer una amenaza para el futuro del cristianismo. Una de ellas está en la biotecnología y todo lo que implica alargar la vida y las capacidades físicas y mentales del ser humano. Si tienes dinero porque eres rico y poderoso y puedes permitirte alguna de estas «mejoras» evolutivas, la idea central del cristianismo de la igualdad universal de todos los seres humanos se caerá. El segundo de ellos tiene que ver con la gestión que estamos haciendo de nuestro medio ambiente. Los seres humanos hemos dominado el planeta, hemos controlado a las especies y nos lo estamos cargando, tal y como se ve en el cambio climático y en la extinción en masa de especies. Muchas personas piensan que el ser humano no es que tenga una dignidad especial, sino que somos más bien como una maldición, un virus que se ha propagado sobre la Tierra, y que el planeta estaría mejor sin nosotros. Creo que esto va a suponer un reto muy importante para el cristianismo y su idea del ser humano como la criatura predilecta de Dios.

En base a estas amenazas, ¿cree que el dogma cristiano y toda la institución en sí tendría más posibilidades de sobrevivir durante muchos siglos más si se modernizara y se adaptara al mundo actual en el que vivimos y viviremos? Estoy pensando en si terminara de aceptar definitivamente a los divorciados o a la comunidad LGTBI o si abriera las puertas a que las mujeres también puedan ejercer el sacerdocio o cargos jerárquicos, por poner solo un par de ejemplos.

El cristianismo siempre ha sido revolucionario, ya que en su epicentro está el mensaje trascendental del que hemos hablado, y capaz de evaluarse para evolucionar. Durante el siglo XVI, los protestantes leyeron la Biblia y dijeron que teníamos que dejar que nos iluminara, y es lo que permitió en el siglo XVIII y XIX ver que la esclavitud estaba mal y que había que abolirla porque era incompatible con el mensaje de igualdad universal predicado por Jesús. De alguna manera, la Biblia les inspiró a mejorar la sociedad, y eso es solo un ejemplo de todas las ideas que ha permitido tomar el pensamiento cristiano.

Hoy en día todas las personas siguen siendo parte de la revolución cristiana, y la única diferencia es que todos los que se declaran ateos a lo mejor no son conscientes de que todos sus valores morales y culturales provienen de la ideología cristiana. Si tú preguntas a alguien por qué la esclavitud es un horror o por qué debemos integrar a la comunidad LGTBI, por ejemplo, te dirán que es porque creen que es lo correcto. Esto es lo que decía San Pablo cuando predicaba que la palabra de Dios está escrita en nuestros corazones.

Para que nuestros lectores puedan entenderlo, una obra como Dominio tiene un gran mérito porque es el resultado de años de investigación utilizando para ello cientos de referencias bibliográficas de todas las épocas. ¿Qué nos puede contar sobre esta intensa labor de documentación?

Una de las razones por las que empecé este libro en la época grecorromana es porque era la época que yo dominaba, donde sabía las similitudes y diferencias existentes entre la sociedad griega y romana y la actual. A partir de ahí, eso me ha ayudado a construir los pasillos del laberinto que es la historia de este libro. El problema con la Edad Moderna y Contemporánea es que hay muchísimas más fuentes de conocimiento que en la Antigüedad, por lo que para mí era muy importante establecer unos puntos claros y específicos que me guiaran a lo largo de la Historia.

Para salir de mi zona de confort en la época clásica y trasladarme a la revolución francesa o el siglo XIX y XX, por ejemplo, lo que hice fue acogerme a la literatura o la cultura que significara algo para mí, que tuviera relación con mis intereses. De este modo, en el libro hablo de The Beatles, de los dinosaurios, de Tolkien o de Nietzsche, integrándolos en el libro para explicar el proceso de evolución del cristianismo. Esto no significa que no sea un libro objetivo, ya que es importante también aportar tu punto de vista personal. Esta es una de las razones por las que el libro termina hablando de mí mismo, y no porque quiera darme importancia, sino para demostrar que yo también, al igual que todos los lectores, somos parte de la historia del cristianismo.

Desgraciadamente, vivimos en un mundo en el que la apología de la ignorancia y la desinformación están a la orden del día. En este ambiente social, ¿qué le diría Tom Holland a cualquier ciudadano medio de España para motivarlo a ir a su librería más cercana a comprarse Dominio?

Por supuesto, ¡les animaría a que dejaran lo que están haciendo y salieran corriendo ahora mismo a comprarlo en la librería!. Respecto a lo que mencionas, ya Poncio Pilatos se preguntaba en su tiempo qué es la verdad, una pregunta que deberíamos preguntarnos todos nosotros en nuestro día a día cuando consultamos un medio de comunicación. Por mi parte, he intentado escribir este libro intentando que lo que cuente sea una verdad lo más objetiva posible, por lo que animo a todo el mundo a leerlo.

Aun así, creo que lo importante es que cada persona se cuestione si lo que cuento en el libro o lo que vemos y leemos cada día es verdad o no, y a partir de ahí busquen su versión de la verdad. También me gustaría decir que este libro es un intento de desterrar mis propios mitos en cuanto al cristianismo, un intento de darme cuenta de que todos tenemos nuestros propios prejuicios para todos los temas. Por eso animo a todas las personas a buscar su propia verdad cada día.

Fotografía de Tom Holland tomada el día de la entrevista
Fotografía de Tom Holland tomada el día de la entrevista

De cara al futuro cercano, ¿cuáles son tus próximos proyectos profesionales? ¿veremos pronto publicado algún nuevo ensayo histórico firmado por Tom Holland?

Ahora mismo estoy trabajando en una traducción de Vidas de los Doce Césares de Suetonio que tenía que haber entregado en navidad pero aun voy por el quinto césar. Esa es la razón por la que esta tarde voy a estar un par de horas traduciendo en el hotel en vez de salir a ver la ciudad jajaja. También estoy escribiendo un libro sobre la historia universal de la República Romana, y una secuela de mi obra Dinastía para abordar la historia imperial romana desde Nerón hasta Adriano. Y en el futuro, si no me mata antes el coronavirus, me gustaría hacer una historia absoluta y completa de la antigua Roma.

Tom Holland, muchísimas gracias por todo. Ha sido un maravilloso placer que hayas estado aquí con nosotros. Te deseamos que sigas cosechando tanto éxito de crítica y público con  tus libros y tus programas como hasta ahora.

Muchas gracias a ti, ha sido un placer.

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