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Entrevista a León Arsenal

Entrevista a León Arsenal

Hoy tenemos el placer de contar en esta sección de entrevistas con un reconocido escritor y representante de la divulgación histórica en España. León Arsenal, bienvenido a la web Historiae.

Muchas gracias

Antes que nada, me gustaría mostrarle mi admiración por su polifacética trayectoria profesional y vital. Comenzó estudiando Medicina, pero después acabó trabajando durante años como piloto de la Marina Mercante. A lo largo de las últimas décadas se ha volcado de lleno en el mundo literario, publicando cerca de una veintena de libros -entre novela y ensayo histórico, relatos, novela negra y novela fantástica-, ganando numerosos premios, dirigiendo webs y revistas literarias, preparando talleres y conferencias y hasta trabajando para diversas editoriales y programas de radio y televisión. Aparte de sus novelas, usted es un excelente agente de la divulgación histórica, pues forma parte de la asociación Día de la Romanidad y el colectivo Divulgadores de la Historia. Atendiendo a todo este currículum tan polifacético, ¿usted se consideraría un polímata?

El término «polímata», cuando es otro el que te lo aplica, supone todo un tributo, un honor que te hacen. Cuando tú mismo te defines así, es más bien un gesto de vanidad absurda, de fatuidad. Es como que te llamen valiente, comparado con que tú te definas como valiente.

Es verdad que mi currículo es amplio. Pero, si me dejas, me definiré como generalista, por oposición a especialista. Ocurre que, por mi forma de ser, mis intereses son muy amplios y, además, siempre me voy topando con temas y campos que despiertan mi curiosidad. Por lo que el saco de intereses se amplía. Es una forma de funcionar del cerebro humano y, por lo que nos están contando los neurólogos, el explorar campos intelectuales apartados de tus intereses centrales ayuda no solo a encontrar soluciones, sino también vías originales y distintas para hacer las cosas. Así que la verdad es que, desde ese punto de vista, de que mi curiosidad por muchos campos es innata, más bien me definiría como «afortunado».

Hace apenas un mes ha sido lanzada su última obra, Godos de Hispania (2020), que es una reedición de la misma obra publicada con la editorial Edaf en 2013. ¿Por qué cree usted que la época de los visigodos es de las más desconocidas por el gran público?

En efecto, no es mi última obra, tampoco una reedición, sino una nueva edición del trabajo que salió en Edaf en 2013. Se han corregido errores de aquella edición, que fueron debidos a la premura de publicar un título que había ganado el Premio Algaba de Ensayo y Biografía de ese año. Por eso tengo que estar doblemente contento: porque esta edición corrige esos problemas y porque no es normal que, siete años después, se vuelva a sacar un título, porque es la demostración de que sigue vendiendo.

Y eso nos lleva a la pregunta. Porque los visigodos despiertan tanto interés como, en el fondo, desconocidos son. Creo que la ignorancia (mejor esa definición que desconocidos) se debe a que es una época que siempre se ha solventado en los libros escolares como una extravagancia, un episodio de unos bárbaros que tomaron el poder en la Hispania de finales del Imperio Romano. Nada más lejos la realidad, desde luego. Pero todo se agravó por la utilización que hizo el franquismo de esa época y la absurda actitud reactiva que luego tuvieron algunas posturas de izquierda, como si la culpa fuera de lo manipulado y no del manipulador.

¿Cómo un antiguo estudiante de medicina que trabaja como piloto para la marina mercante acaba finalmente viviendo de la literatura? ¿Cuál fue el momento en el que la escritura pasó de ser un pasatiempo a ser una profesión?

Pues porque, a finales de los años 90 del siglo pasado, la marina mercante se acabó para mí. Me vi en tierra y anduve desempeñando toda clase de oficios. Encontré acomodo en el mundo editorial como traductor. Publiqué un par de libros a comienzos de este siglo, aunque lo cierto es que no pensaba vivir profesionalmente de esto. Pero ocurrió que, en el 2004, gané el premio Minotauro, que entonces era el más importante del mundo en literatura fantástica, y al año siguiente gané el Ciudad de Zaragoza, a la mejor novela histórica publicada, con La boca del Nilo. Y esos dos premios, aparte de los ingresos económicos que me reportaron, me dio una promoción como escritor fabulosa. Así que me lancé a la profesionalización, y el resto es ya historia.

Su talento para la escritura ha sido reconocido con numerosos premios literarios nacionales e internacionales, entre ellos el Ignotus (2002), el Minotauro (2004), el Ciudad de Zaragoza (2005), el Espartaco (2005 y 2010), el Algaba (2013), el Letras del Mediterráneo (2017)… En el mundo actual en el que vivimos, ¿es un requisito imprescindible ganar premios o ser un escritor de best sellers para poder vivir de la literatura? ¿cómo valoraría la situación actual del sector?

Ganar premios es muy importante para un escritor profesional (entendido tal como alguien que al menos un 30% de sus ingresos provienen de la literatura). No se trata solo del dinero que se consigue de manera directa, sino también de toda la proyección y promoción que eso da y que se traduce en conferencias, talleres, clases, etc.

La situación del sector es mala, la verdad. La literatura, como entretenimiento, ha sufrido el impacto de las series (lo mismo que el cine y otros sectores), y también de otros elementos. Por ejemplo, la mensajería instantánea o las redes sociales como fuente de información. De manera un tanto snob, el sector cerraba los ojos al hecho de que una parte considerable de la literatura se consumía como pura evasión, en las grandes ciudades, para cubrir el tiempo en los trayectos en transporte público. Eso es así y no digo que fuera todo ni de lejos, pero era una de las partes de la tarta de ventas de los libros. Gran parte de esas ventas se han caído porque ahora la gente va whatsapeando y entretenida con las redes sociales.

Pero, dejando de lado todo eso, la situación está siendo muy dura. Muchas librerías lo están pasando muy mal con la pandemia del COVID-19, y no solo por los meses de confinamiento, sino porque la gente es reacia a acudir a lugares cerrados, muchas veces pequeños. Y de los escritores, pues no digamos. Si de algo me alegro es de no haber tenido novedad en el primer semestre del año porque, como todo ha estado cerrado y no ha habido ni presentaciones ni ferias (otra catástrofe para el sector), hay títulos que han ido, casi literalmente, de la imprenta al almacén y, de ahí, a la picadora de papel, porque la máquina editorial no se para.

León Arsenal posando con su ensayo "Godos de Hispania" ©EDAF S.L.
León Arsenal posando con su ensayo «Godos de Hispania» ©EDAF S.L.

Entre otras cosas, en su pasado dirigió la revista Galaxia, que obtuvo el premio a la mejor publicación de literatura fantástica en el año 2003, otorgado por la Asociación Europea de Ciencia-Ficción, y estuvo en la cúpula de un partido político a nivel nacional. ¿Qué nos puede contar acerca de estas experiencias? ¿Se animaría a repetir hoy en día?

Galaxia cubrió una época. Recurrieron a mí porque el fantástico es un sector muy especializado y en aquel momento yo vivía el mundillo de la ciencia ficción y la fantasía, publicaba regularmente relatos de esos géneros, estaba al tanto de cómo iba todo y tenía contactos. Ahora no es así y, aunque estoy contento de aquella época, sería absurdo repetirla. Eso no quiere decir que me desligue de lo que significa la crítica y el análisis. Las revistas en papel están en declive y yo ya no estoy en el mundo del fantástico. Pero sí en otros, como el de la novela histórica y hay otros formatos aparte de las revistas o los programas tradicionales. Pero, de momento, es un proyecto y hasta ahí puedo leer.

En cuanto a la política, no estuve realmente en la cúpula de ningún partido, puesto que no ocupé puestos de dirección. Durante años, dirigí el área de Cultura de UPyD, pero nuestro equipo tenía labores de asesoramiento, consulta y técnicas, pero no capacidad de decisión, que estaba en otras instancias. Si toca, por supuesto que repetiré en política, pero yo creo que tampoco es momento de explayarse aquí sobre ese particular.

Usted también ha trabajado o colaborado en emisoras de radio como Radio Enlace o Radio Libertad, y en programas de televisión como La Aventura del Saber en la 2 de Televisión Española… ¿qué medio de comunicación le gusta más?

Dirigí programas literarios en radio, sí, y co-administré un portal, Interplanetaria.com, dedicado a la literatura de géneros. También he colaborado en televisión, es cierto, y mi última colaboración fue en el Taller de Historia de La Aventura del Saber. Cada medio es distinto, cada uno te da lo suyo, y elegir uno es como aquello de ¿a quién quieres más, a mamá o papá? La radio tiene mucha magia y la televisión ofrece posibilidades fabulosas, vamos a dejarlo ahí.

Usted, junto a Federico Romero y Pedro Villanueva, es uno de los máximos responsables de la celebración del Día de la Romanidad. Para los que aun no hayan tenido el placer de conocerla, ¿cuál es el objetivo de dicha celebración?

El Día de la Romanidad se lanzó con el objetivo de poner en valor el patrimonio ligado a la herencia romana, y no solo estamos hablando de lo arqueológico, sino también el vino, el aceite, la gastronomía, la cerámica, el derecho… Buscamos apoyar así también el tejido cultural y económico a nivel local. Llevamos tres años ya con la celebración, se ha hecho en multitud de sitios aunque, como es lógico, este año tan especial que estamos viviendo es un paréntesis. Aunque no del todo, porque se trata simplemente de, ante las nuevas condiciones, replantear las celebraciones para ajustarnos al panorama actual, que parece que se mantendrá durante algún tiempo todavía.

León Arsenal posando con su ensayo "Godos de Hispania" ©EDAF S.L.
León Arsenal posando con su ensayo «Godos de Hispania» ©EDAF S.L.

Encauzando hacia Godos de Hispania, ¿hasta qué punto su experiencia en la política nacional le ha ayudado a la orientación tan especial que tiene el libro?

Mucho. Me propuse escribir un ensayo divulgativo sobre la época visigoda desde un punto de vista más político de lo que se ha hecho hasta ahora. Es absurda esa forma de ver la historia del Reino de Toledo como unos tipos que se mataban entre ellos casi porque sí. En realidad, de lo que conocemos de la historia, podemos especular con verdaderos movimientos políticos en el que los avatares violentos fueron golpes de estado, o insurrecciones, que llevaron a cambios de régimen. Cómo se pasó de un protectorado ostrogodo a un reino autónomo, cómo reyes como Leovigildo fortalecieron el poder central y cómo otros posteriores, para obtener el poder, no dudaron en desmantelar su obra. Cómo la decadencia final del Reino de Toledo se puede explicar por una descomposición de los mecanismos integradores del Estado, propiciados por la codicia creciente de los condes de los territorios, que acabaron por ser los verdaderos árbitros de la situación…

El enfoque es atrayente, más cuando, en realidad, no tenemos tanto información sobre todo lo que ocurrió durante esos dos siglos.

En algunos casos, casi inexistente. Unas líneas de un solo autor, que además estaba alineado con un bando concreto. No es mucho ni muy fiable, y hay que leer entre líneas. Pero ahí tengo ventaja como divulgador, ya que puedo especular con más libertad. Un historiador (al menos cuando oficia como tal) debe ceñirse a hechos contrastados y no puede echar a volar tanto la imaginación. Yo, como divulgador, puedo especular con toda una historia política del estado (usemos esa palabra con precaución, por favor) visigodos, cuyos vaivenes, fruto de las ambiciones y aspiraciones de determinados grupos de poder, explicarían los violentos vuelcos del poder.

Novela, ensayo, talleres, conferencias, radio, televisión… En materia de divulgación histórica, ¿cree que le falta algo por hacer?

Claro que me queda, y mucho, por hacer. Qué desgracia si fuese lo contrario. Estos tiempos convulsos que vivimos han supuesto quebranto e incluso ruina para muchos modelos tradicionales relacionados con la Cultura. Sobre eso, es inútil llorar. Más nos vale atender a las nuevas ventanas de oportunidad que esta, como todas las crisis, están abriendo, y tratar de adentrarnos por ahí.

De cara al futuro cercano, ¿cuáles son sus próximos proyectos profesionales? ¿cuándo veremos publicado un nuevo libro firmado por León Arsenal?

Mis futuros proyectos están ligados a lo que respondo en la pregunta anterior. Pero me vas a permitir que no sea más explícito. Ya se sabe que el secreto de aburrir está en tratar de contarlo todo.

En cuanto a un nuevo libro, no veremos uno en los próximos meses, desde luego. No tengo contratado nada y me alegro de ello, visto el desastre que estamos viviendo. No sabemos qué va a pasar con el tercer cuatrimestre del año, qué será de la Feria de Madrid, si volveremos a confinamientos… Escribir un libro no solo es un esfuerzo de trabajo, material, de documentación, sino también anímico. Y uno acaba aprendiendo que publicar por publicar es una mala inversión, que es preciso gestionar con cuidado tus libros, máxime cuando el literario siempre ha sido un terreno pantanoso. Y ahora lo es mucho más.

Seguro que nuestros lectores se lo están preguntando ahora mismo. ¿Cómo podemos seguir a León Arsenal en las redes sociales? ¿participa actualmente en algún programa de radio o televisión que podamos seguir?

Sí, podéis seguirme tanto en mi página profesional de Facebook, como en mi perfil de Twitter y en el de Instagram, aunque he de advertir que no soy el más activo del mundo. Tengo muchas que hacer y la capacidad prescriptora de las redes sociales se esfumó hace tiempo. Tener miles de seguidores no garantiza ya superventas, si es que lo garantizó de verdad alguna vez. Publico por gusto en las redes sociales, y por interaccionar con la gente, porque es una condición ni la cual no… Pero reconozco que ahora quiero poner al día mi perfil de LinkedIn que, desde un punto de vista profesional, resulta bastante más útil.

León Arsenal, muchísimas gracias por todo. Ha sido un maravilloso placer que hayas estado aquí con nosotros. Te deseamos que sigas cosechando tanto éxito con tu labor literaria y divulgativa como hasta ahora.

Muchas gracias a ti, ha sido un placer.

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