Lo curioso es que, ahora más o menos hacen lo mismo. Aunque más disfrazados de buenas personas, educadas, con más información, cultura, etc. El problema es que, nos hemos de defender, de un hipotético enemigo. Y para ello, uno tiene que estar preparado para repeler y vencer al enemigo. Es decir, ser más agresivo, violento, más cruel, que el vencido.

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