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HISTORIAE

Introducción al arte gótico

Artículo sobre el arte gótico escrito por Álvaro Comes Cervera, graduado en Historia

Introducción

Si visitas una ciudad con una larga historia puedes encontrarte con monumentos muy importantes, entre ellos su catedral. Salvo algunas excepciones, la mayoría de estas se levantaron en la misma época y bajo el mismo patrón, el arte gótico. Como cualquier expresión artística, el arte gótico tiene un origen, una motivación y una sociedad que lo impulsa. A continuación vamos a adentrarnos en algunos de los aspectos que envolvieron a una de las corrientes artísticas que más embellecieron Europa en la Edad Media.

Luz natural iluminando la basílica de Saint Denis a través de los vitrales policromados, típicos del arte gótico
Luz natural iluminando la basílica de Saint Denis a través de las vidrieras policromadas

Orígenes del arte gótico

Un hecho muy desconocido para el público en general es el origen del nombre que damos al arte gótico, el cual tiene una connotación negativa. Este término fue popularizado por Giorgio Vasari, un artista italiano renacentista que en la década de 1520 definió este estilo artístico como arte de bárbaros. A pesar de no tener un origen germánico, como pudieron pensar los partidarios de Vasari, lo cierto es que su procedencia viene de la Francia de la dinastía capeta durante el siglo XII. De hecho, era conocido por sus contemporáneos bajo el nombre de opus francigenum (obra de Francia).

Sin embargo, la aparición del arte gótico, como la de cualquier elemento, no surge de forma repentina sino que va apareciendo paulatinamente mediante reformas del arte que lo precedió, el románico. Geográficamente, su origen se sitúa en los monasterios cistercienses de la región de Borgoña, y entre las zonas de Ile de France y Normandía. En estos sitios, los elementos de estilo románico están comenzando a ser modificados mediante formas arquitectónicas que consideramos propias del gótico.

Comparación entre una iglesia románica (izquierda) y una iglesia gótica (derecha). Destacan las diferencias entre los arcos y la bóveda, además de los ventanales luminosos del tercer piso en el arte gótico
Comparación entre una iglesia románica (izquierda) y una iglesia gótica (derecha). Destacan las diferencias entre los arcos y la bóveda, además de los ventanales luminosos del tercer piso en el monumento gótico

1140, el año cero del arte gótico

El proceso de formación del arte gótico comienza en los últimos años del siglo XI observando la sustitución en Normandía y el sur de Inglaterra de la bóveda de cañón por la bóveda de crucería, siendo la primera propia del románico y la segunda del gótico. Ejemplos de este primer proceso de evolución son la abadía de Lessay y la catedral de Durham, la primera en presentar una bóveda de crucería. Mientras tanto, en la región de Borgoña se comienza a emplear el otro elemento que, junto a la bóveda de crucería, se convertirá en el elemento esencial del arte gótico, el arco ojival o apuntado.

El año 1140, para muchos historiadores, ha sido considerado como el año 0 del arte gótico. Fue el año en que Suger, abad de Saint Denis, construyó el coro y el nuevo pórtico de su abadía bajo las formas arquitectónicas e ideológicas que van a envolver al nuevo arte que va a florecer en Europa. Si bien es cierto que la obra de Suger no es todavía plenamente gótica (conserva formas románicas en el pórtico, principalmente), va a dar inicio a la carrera por construir las primeras grandes catedrales en Francia, impulsadas por los obispos de las ciudades de realengo o bajo dominio del monarca. De este proceso surgirán catedrales como las de Laon, Noyon, Sens y la más famosa de todo este arte, Notre-Dame de París. Este estilo arquitectónico permanecerá vigente en diferentes partes de Europa hasta principios del siglo XVI.

Fachada occidental de la catedral de Notre Dame de París, el más famoso ejemplo mundial de arte gótico
Fachada occidental de la catedral de Notre Dame de París, el más famoso ejemplo mundial de arte gótico

Características del arte gótico

El arte gótico va a tener una alta demanda entre diferentes estamentos sociales, entrando con una fuerte pujanza el ámbito civil impulsado por la burguesía. Esto va a provocar que la variedad en este estilo sea muy abundante, pero bajo unos cánones concretos. Por supuesto, no podemos comparar los distintos tipos de edificios, pero sí vamos a encontrar dos elementos que forman la espina dorsal de esta arquitectura y que nos van a ayudar a identificar un edificio gótico: la bóveda de crucería y el arco ojival.

Por otra parte, ni tan siquiera en un mismo tipo de edificio encontramos una uniformidad a nivel europeo. Si nos enfocamos en las catedrales nos podemos encontrar con la concepción francesa de la verticalidad (catedrales muy elevadas), abundantes ventanales para iluminar el edificio y una decoración más suntuosa. Por el contrario, en la Corona de Aragón, por ejemplo, predomina la horizontalidad (menor elevación), menor cantidad de ventanales y decoración austera.

Partes de una catedral de arte gótico
Partes de una catedral gótica (Fuente: Segundo Eso Cia María)

Por otra parte, y quizás más importante que la propia arquitectura, tenemos la concepción simbólica del arte gótico. De hecho, el simbolismo va a ser quien determine las formas arquitectónicas y no a la inversa. La iglesia debía convertirse en un lugar acogedor para atraer al fiel bajo la concepción de que Dios es luz e ilumina el templo a través de los grandes ventanales; una luz modificada mediante vidrieras policromadas que convierten la iluminación natural en un aspecto colorido con la intención de recrear el Jerusalén celeste. Bajo esta premisa Suger hizo su obra en Saint Denis, y sus sucesores la imitaron.

La sociedad del arte gótico

Si algo podemos destacar del arte gótico es su fuerte implementación en el mundo urbano y civil. El siglo XII es una época en la que la ciudad recupera progresivamente la importancia que tuvo en el mundo clásico, y con ella apareció una nueva clase social que terminaría por conseguir el gobierno de las urbes, la burguesía. Sin embargo, pese a este crecimiento, el 80% de la población siguió viviendo en el campo.

Esta nueva sociedad urbana se va a convertir en mecenas del nuevo arte y eso va a producir que el arte gótico se produzca en mayor cantidad que su predecesor, el románico. De hecho, la implicación de la sociedad mediante donativos va a permitir la construcción de las grandes catedrales, y la competencia entre ciudades por conseguir la más bella o elevada de todas. No obstante, esta competencia llegó a dar lugar a sobrecostes enormes que dieron lugar a rebeliones por los impuestos elevados. Un caso famoso fue el del año 1233 en Reims, donde el obispo tuvo que despedir a todos los trabajadores y paralizar la obra ante las revueltas por su alto coste.

Estructura de una catedral de arte gótico
Estructura arquitectónica de una catedral gótica (Fuente: Segundo Eso Cía María)

Por otra parte, la figura del artista es muy importante en el desarrollo del arte gótico. Por primera vez durante la Edad Media, los artistas van a poder asentarse en una ciudad y trabajar en ella, abandonando, no de forma total, el nomadismo que abundaba en la época del románico. En las ciudades van a surgir pequeños talleres que ofrecerán obras menores, ya sean arquitectónicas o de decoración mueble, que serán adquiridas por personas con un pequeño grado de riqueza, y que se puede permitir dichas adquisiciones.

A pesar de ello, habrá sectores que no se mantendrán fijos, y realizarán traslados a trabajar en diferentes lugares. Estos pueden ser los casos de los maestros de obras y sus cuadrillas de obreros y picapedreros, quienes podían tener la suerte de conseguir un gran trabajo que los mantuviera ocupados toda la vida o hacer diferentes encargos en diversas ciudades. Estos grupos que todavía se trasladaban a varios sitios a realizar sus construcciones van a ser quienes extiendan el arte gótico por toda Europa.

Artículo sobre el arte gótico escrito por Álvaro Comes Cervera, graduado en Historia

Bibliografía

DUBY, G. (1983): Tiempo de catedrales: el arte y la sociedad, 980-1420. Madrid: Cátedra.

MARSILLA, J. V.G.; MANCHO, C.; DE LA PEÑA GONZÁLEZ, I. R. (2012): Historia del arte medieval (Vol. 116). Universitat de València.

MIRA, E.; CATALÁN, A. Z. (2003): Una arquitectura gótica mediterránea (Vol. 2). Generalitat Valenciana.

YARWOOD, D. (1994): La arquitectura en Europa: El mundo clásico y Bizancio, 3000 aC-1453 dC 2. La edad media, 650-1550 3. Renacimiento y clasicismo, 1420-1800 4. Los siglos XIX y XX. Ceac.


       Álvaro Comes Cervera es graduado en Historia por la Universidad de Valencia (2013-2017). Es colaborador habitual en la sección de Historia del diario digital “EsDiario”. Sus intereses se centran en la Historia Antigua, Historia moderna de España y la Historia de la Ciencia en general. Es el autor del recién creado canal de Youtube “Proyecto historia”, centrado en la divulgación histórica a niveles generales.

Resumen
El Arte Gótico: introducción a la época de las grandes catedrales
Nombre del artículo
El Arte Gótico: introducción a la época de las grandes catedrales
Descripción
¿Cómo nació el arte gótico? ¿Cuáles fueron sus principales características? ¿Y sus más famosos ejemplos de toda Europa? ¿solo es un arte de catedrales?
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Comentarios (3)

Muchas gracias. Muy interesante!

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Si no se llamó «gótico» hasta el siglo XVI, ¿cómo se llamaba desde el siglo XII, para diferenciarlo del románico? Gracias

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Hola buenas tardes.
El término románico no surge hasta el siglo XVIII-XIX, por lo que su nombre es muy posterior al del gótico.
Durante la etapa del gótico, como bien dice el artículo, se le denominó como «opus francigenum» (obra de Francia), mientras que no he encontrado en mis fuentes ningún nombre para referirse al románico por sus contemporáneos.

Saludos.

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