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HISTORIAE

Crítica de «Aguirre, la cólera de Dios» (II)

Fotograma de la película mostrando a Klaus Kinski como Lope de Aguirre

Segunda parte del artículo sobre la película de Lope de Aguirre escrito por Jorge Álvarez, licenciado en Historia. Puedes acceder a la primera parte a través de este enlace.

Un Lope de Aguirre algo diferente

Así fueron las cinco tormentosas semanas que duró el rodaje, desarrollado básicamente en la Amazonía peruana (aunque en la pantalla también se ven escenas en Machu Picchu y Lauramarca) y filmado cronológicamente porque Herzog quería que los intérpretes vivieran los mismos avatares que los personajes para ir captando el sufrimiento en sus rostros. Sufrimiento real, hay que decir, pues el cineasta germano solía hacer pasar a sus actores por ello en la mayoría de sus películas; en el caso que nos ocupa, los obligó a hacer marchas diarias para que se mostraran extenuados. Algo subrayado por el hecho de que no había dobles y Herzog nunca recurría a efectos especiales en sus obras.

Klaus Kinski, caracterizado como Lope de Aguirre, protagonista de "Aguirre la cólera de Dios"
Klaus Kinski, caracterizado como Lope de Aguirre, protagonista de «Aguirre la cólera de Dios»

De hecho, tampoco contaba con un gran presupuesto: 370.000 dólares, de los que un tercio correspondía al sueldo de Kinski (el dato aparece siempre en esa moneda debido a que, si bien se trataba de una producción alemana, el equipo era internacional y los diálogos se rodaron en inglés); más aún, Herzog tuvo que “tomar prestada” una cámara de la Escuela de Cine de Múnich y contratar a un doblador para Kinski para la versión en alemán porque éste pedía más dinero. El dinero, por cierto, se recuperó con creces porque, aunque en Alemania no tuvo buena acogida hasta que la emitió por televisión una cadena que participaba como productora, en el resto del mundo fue un éxito considerable tanto de público como de crítica y recibió varios premios; con los años, incluso fue configurándose como película de culto y el propio Francis ford Coppola admitió su influencia para Apocalypse now.

Por eso resulta secundario que la trama no se ajuste demasiado a la historia real. Para empezar porque, contra lo que muchos creen, no se basa en la novela de Ramón J. Sender La aventura equinoccial de Lope de Aguirre ni en la del venezolano Miguel Otero Silva, Lope de Aguirre, príncipe de la libertad. Herzog explicó que se interesó por ese episodio después de leer un libro sobre aventureros famosos y rápidamente redactó un guión de tono muy diferente a los que había hecho hasta entonces, más comercial. Sin embargo, lo perdió durante una borrachera y luego fue incapaz de recordar buena parte de lo que había escrito.

Fotograma de la película mostrando a Klaus Kinski como Lope de Aguirre
Fotograma de la película mostrando a Klaus Kinski como Lope de Aguirre

El texto final se inspira en pasajes de la crónica de Gaspar de Carvajal sobre la expedición de Francisco de Orellana (que fue dos décadas antes) pero apenas es un esbozo de lo que protagonizó aquel guipuzcoano y sus marañones, como se los llamó, un grupo de insólitos rebeldes -unos convencidos, la mayoría forzados-, que firmaron varias cartas renegando de Felipe II, descendieron por el Amazonas repitiendo el viaje de Orellana años antes, salieron al Atlántico, costearon hacia el norte, conquistaron Isla Margarita y Barquisimeto, entre otras localidades, y terminaron enfrentándose al ejército real en un amago de batalla durante el que todos desertaron dejando solo a su jefe, acogiéndose a las cédulas de perdón que el virrey había diseminado astutamente por el campo.

Pero nada de esto se ve en el film, que tiene un tratamiento cercano al documental y se centra más bien en la lucha denodada del ser humano contra la inmensidad de la naturaleza (la selva amazónica, las tribus indígenas que disparan sus dardos desde el follaje sin dejarse ver), tal cual pasaría más tarde con otras obras como Fitzcarraldo; también en el extremo comportamiento de los personajes, criminales unos, patéticos otros, paroxísticos todos, a quienes arrastra como un remolino la psicopática huida hacia adelante de su jefe. Nadie se libra de cierta abyección, ni siquiera la figura del sacerdote (identificado precisamente como Gaspar de Carvajal, aunque en realidad éste no participó en ese viaje), lo que le valió críticas al cineasta; erróneas porque se había convertido al catolicismo en su juventud, lo que le valió una bronca con sus padres, ateos convencidos).

Fotograma de la película Aguirre cólera de Dios
Fotograma de la película «Aguirre cólera de Dios»

Lope de Aguirre, ya derrotado, murió de un arcabuzazo después de que matara a su propia hija para evitar que cayera en manos de la soldadesca, siendo descuartizado y repartidos sus restos por el virreinato, como se hacía habitualmente con los traidores. En cambio, el film termina con la balsa donde viajan los marañones en medio del Amazonas invadida por cientos de monos y mostrada en un travelling circular a ritmo de Popol Vuh (lel grupo musical con el que solía trabajar Herzog), una extraña imagen que acentúa el estado de locura al que han llegado el personaje, sus secuaces y sus víctimas.

Años después, Carlos Saura también eligió finalizar así su versión, El Dorado, más fiel a la Historia en algunas cosas (usando bergantines en vez de balsa, por ejemplo) pero notablemente inferior en conjunto. Hablando de aquella quimérica ciudad áurea que excitó febrilmente la mente de muchos conquistadores, quizá hubiera estado bien haber recuperado para ese final una idea apuntada en aquel primer guión perdido: la balsa lograba salir al mar pero la corriente la devolvía al río mientras un loro gritaba “¡El Dorado, El Dorado!”

Cartel promocional de "Aguirre la cólera de Dios"
Cartel promocional de «Aguirre la cólera de Dios»

Segunda parte del artículo escrito por Jorge Álvarez, licenciado en Historia. Puedes acceder a la primera parte a través de este enlace.

Para saber más


       Jorge Álvarez es licenciado en Historia y diplomado en Archivística y Biblioteconomía. Fue fundador y director de la revista Apuntes (2002-2005), creador del blog “El Viajero Incidental”, y bloguero de viajes y turismo desde 2009 en “Viajeros”. Además, es editor de “La Brújula Verde”. Forma parte del equipo de editores de Tylium.

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