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HISTORIAE

El Ara Pacis de Augusto en Roma

¿Qué es el Ara Pacis de Augusto?

El Ara Pacis Augustae, o altar de la paz augustea, es un altar de sacrificios y monumento construido por orden del Senado entre el 13 y el 9 a.C. para celebrar la pacificación del Imperio tras el regreso victorioso desde Hispania y la Galia del emperador Augusto. Esculpidos en el Campo de Marte, los relieves del Ara Pacis de Roma son uno de los mejores testimonios de lo que fue el arte y la ideología en el renacimiento imperial de la metrópolis.

Construido enteramente de mármol, el Ara Pacis es un recinto cuadrado bastante grande, con una entrada en cada extremo. En el interior, unas escaleras conducen a un gran altar de tres lados, con sumideros incorporados para eliminar la sangre de los animales sacrificados. El mármol aquí está delicadamente grabado para parecerse a las planchas de madera de un altar tradicional.

La misma destreza se observa en el exterior de los muros, repletos de relieves con temas vegetales, mitológicos e históricos. En estos últimos, como no podía ser de otra manera, aparece César Augusto con su familia, acompañados por nobles romanos y sacerdotes.

Vista exterior del Ara Pacis de Augusto desde una de sus entradas
Vista exterior del Ara Pacis de Augusto desde una de sus entradas (Fuente: Wikimedia Commons)

Los relieves del Ara Pacis Augustae: la procesión y los sacerdotes

La sección más relevante de la iconografía del Ara Pacis es la histórica. En su conjunto representan una procesión religiosa que abarca la mitad superior de las caras norte y sur del recinto. Respecto a la mencionada comitiva, desconocemos si se alude a un ritual específico o se trata de una ceremonia imaginaria que combina elementos reales e inventados. En este sentido, algunos expertos han afirmado que mostraría la acción de gracias que conmemoró las victorias de Augusto en el 13 a.C.

Identificar a los personajes del Ara Pacis es difícil, y se ha complicado con el paso de los siglos debido las sucesivas y amplias restauraciones de las esculturas. Salvo Augusto y Marco Agripa, el resto aparecen de un modo estilizado, es decir, muy similares unos a otros en los rasgos. Esto fue hecho de forma intencional al menos en los sacerdotes, ya que al Senado no le interesaba tanto la identificación de cada individuo, sino su correcta posición en la jerarquía. En otras palabras, las figuras representaban a los distintos cargos, no a las personas que los ocupaban en aquel momento.

Más concretamente, dos tercios de la superficie de los relieves en procesión corresponden a los miembros de los cuatro principales colegios sacerdotales (pontífices, augures, quindecenviros y epulones) y de los cuatro máximos sacerdotes (flamines). Cabe destacar que sus cabezas veladas nos están diciendo que la ceremonia ya ha comenzado.

Vista exterior de una de las paredes laterales del Ara Pacis de Roma
Vista exterior de una de las paredes laterales del Ara Pacis (Fuente: Wikimedia Commons)

Los relieves del altar de la paz: Augusto y su familia

Augusto y Agripa van a uno y otro lado de los flamines, el primero por delante de ellos y el segundo por detrás. A priori sus imágenes apenas destacan en el conjunto de las figuras. Sin embargo, si nos fijamos mejor, notaremos los detalles que les hacen sobresalir.

Ambos son más altos que el resto de personajes y llevan la cabeza cubierta con la toga, lo que indicaría que son los principales sacerdotes. Además, un observador atento verá que Augusto está precedido por sus lictores con las fasces, que en torno a él la procesión parece detenerse y que los acompañantes crean un círculo a su alrededor.

A ambos lados de la decoración del altar el desfile de los sacerdotes iba seguido de la familia del princeps. Un niño pequeño, probablemente Cayo César, se agarra a la toga de Agripa, su padre. El infante mira hacia atrás y hacia arriba, a la esposa de Augusto, Livia Drusila, que palmea su cabeza.

Detrás de Livia se encuentra su hijo Tiberio Claudio Nerón (el futuro emperador de Roma) y, más atrás, Antonia la menor (hija de Marco Antonio y sobrina de Augusto) lleva de la mano a un niño y gira la cabeza para hablar con su marido, Druso Claudio Nerón (el segundo hijo de Livia Drusila e hijastro de Augusto). Este, con vestimenta militar de general, es agarrado por otro niño pequeño, quien a su vez mira a una niña un poco mayor.

Vista detallada de parte del relieve de la procesión en el altar de la paz augustea
Vista detallada de parte del relieve de la procesión en el Ara Pacis de Roma (Fuente: Historia National Geographic)

Es probable que entre las figuras se cuenten Julio Antonio (hijo de Marco Antonio con Fulvia y casado con una sobrina de Augusto), Lucio Domicio Enobardo (también casado con una sobrina de Augusto) y otros miembros del linaje del emperador, pero es tan complicado identificarlos que no lo podemos decir a ciencia cierta.

Los relieves del Ara Pacis: Tellus, Eneas y Roma

Más allá de la estirpe de Augusto, el otro gran grupo escultórico del Ara Pacis de Roma lo forman los relieves mitológicos. Custodiando las entradas al altar, separadas de los frisos procesionales, hay escenas con los divinos protectores de los romanos, Roma y Tellus, y con sus antepasados míticos, Eneas, Rómulo y Remo.

En la entrada este se halla, por una parte, la personificación de una divinidad (Tellus, aunque también podría ser Venus o Ceres) a la que se le agradecía la fecundidad, la prosperidad y el progreso en general. Aparece como una diosa maternal, sentada en una roca con dos criaturas en sus brazos que intentan alcanzar sus pechos. En su regazo hay frutas y lleva en el pelo una corona de espigas y amapolas. Aparte, bajo su asiento se ve una res y un cordero, y a sus lados dos aurae que simbolizan las aguas y los vientos.

Relieve de Tellus en el Ara Pacis Augustae
Relieve de Tellus en el Ara Pacis Augustae (Fuente: Historia National Geographic)

En la otra mitad de la entrada este encontramos Roma personificada en una mujer que está entronizada en una colina de armas, simbolizando que ha vencido a todos sus enemigos y es la dueña del mundo.

En el acceso oeste al altar se observan composiciones alusivas a la fundación de Roma. En una parte vemos el descubrimiento por el pastor Faustulo de los gemelos Rómulo y Remo. Enfrente se encuentra la llegada del héroe Eneas y el sacrificio de una cerda a los Penates (dioses protectores del hogar) entre bosques y rocas. De la figura de Ascanio, hijo de Eneas, apenas se conserva un pequeño fragmento, pero se percibe que todavía viste el atuendo troyano.

Otras características del altar de la paz augustea

En tercer lugar, la última categoría de relieves del Ara Pacis Augustae son los relacionados con la naturaleza y la vegetación. En la parte superior del interior corre una decoración basada en guirnaldas de abundancia y bendición sostenidas por bucráneos y páteras y acompañadas por cintas ondulantes y portaofrendas.

Representación del relieve del héroe Eneas en el altar de la paz augustea
Representación del héroe Eneas en el Ara Pacis (Fuente: Historia National Geographic)

En el exterior, más de la mitad de la superficie total del Ara Pacis está ocupada por una infinita sucesión de zarcillos en relieve. Estos emergen de las amplias hojas de acanto formando estructuras en forma de árboles, de las que surgen más y más ramificaciones. Aunque a primera vista pueda parecer caótico su orden, lo cierto es que cada espiral de un zarcillo, incluso cada flor y cada hoja, ocupa un lugar minuciosamente estudiado.

En otro orden de cosas, las conexiones del Ara Pacis de Roma son numerosas. El diseño es propiamente augusteo pero tiene ecos del templo romano de Jano, con esas dos entradas paralelas abiertas en cada extremo.

Fuera de Roma, la influencia más directa recae en el arte griego clásico. En sus dimensiones, por ejemplo, este monumento repetía las proporciones del altar de las doce divinidades del ágora ateniense. Asimismo, los relieves humanos recuerdan especialmente a los frisos del Partenón de Atenas. Por último, es posible conectar los relieves vegetales con el arte del reino de Pérgamo en el siglo II a.C.

Vista detallada de los relieves de guirnaldas y bucráneos que decoran las paredes del interior del altar de la paz augustea
Vista detallada de los relieves de guirnaldas y bucráneos que decoran las paredes del interior del Ara Pacis (Fuente: Wikimedia Commons)

Simbología del Ara Pacis de Roma

El Ara Pacis ofrecía a las personas que lo contemplaban un potente mensaje: la familia de César Augusto es la más importante del Imperio Romano, y por ello se merece un mayor papel público y un mayor respeto que ninguna otra.

También se celebra la llegada de una era de paz, pero no una paz cualquiera, sino una verdadera edad dorada conseguida gracias a los éxitos militares y políticos de Augusto. Por eso se incluyen los relieves de Eneas y Rómulo y Remo, para dar a entender que el princeps estaba refundando una nueva e imparable Roma.

Además, esta gloria se perpetuaría en el futuro debido al liderazgo de las nuevas generaciones. Por ello, a una primera generación compuesta de Augusto, Agripa y Livia Drusila le seguía la de los hijos jóvenes de Livia (Tiberio y Druso) y una tercera formada por los hijos de Agripa (Cayo y Lucio) y los demás niños.

En la realidad, sabemos que la dinastía de Augusto, en su forma más extendida, solo sobrevivió cincuenta años a la muerte de su líder y murió con el emperador Nerón en el 68 d.C. Aun así, el Ara Pacis no cayó en el olvido hasta dos siglos después, sufriendo luego las transformaciones urbanísticas de la ciudad a lo largo de toda la historia.

Vista frontal del Ara Pacis Augustae
Vista frontal del Ara Pacis Augustae (Fuente: Historia National Geographic)

Finalmente, en los años 30 del siglo XX sería el dictador fascista italiano Benito Mussolini quien sacaría a la luz y reconstruiría este y otros famosos monumentos en el marco de su política propagandística para conectar su gobierno con el Imperio Romano. En nuestro tiempo, y tras una larga restauración de varios años, el Ara Pacis fue reabierto al público en el año 2006, dispuesto a seguir maravillando con sus obras de arte a todo aquel que lo visite.

Bibliografía

EVERITT, A. (2008): Augusto, el primer emperador. Navarra: Ariel.

GOLDSWORTHY, A. (2014): Augusto. De revolucionario a emperador. Madrid: La esfera de los libros.

ROLDÁN HERVÁS, J.M. (2020): Historia de Roma II. El Imperio Romano. Barcelona: Cátedra.

ZANKER, P. (1992): Augusto y el poder de las imágenes. Madrid: Alianza editorial.

Resumen
El Ara Pacis de Roma, la mayor obra de arte del emperador Augusto
Nombre del artículo
El Ara Pacis de Roma, la mayor obra de arte del emperador Augusto
Descripción
¿Qué es el Ara Pacis de Augusto en Roma? ¿Qué se narra en sus relieves del exterior y el interior? ¿Cuál es su significado y su simbología oculta?
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